martes, 15 de abril de 2008

¿Cómo promover un ambiente adecuado para el aprendizaje?

Si bien en la Universidad se nos enseñan una infinidad de conocimientos, la mayoría de estos son tomados como habilidades técnicas que nosotros debemos transmitir a nuestros alumnos; sin embargo, considero que nuestro rol como docentes debe ir más allá, debemos pasar a ser, de un simple transmisor de información, a un intermediario entre alumno y conocimiento, tal como se afirma en el texto “Estrategias docentes para un aprendizaje significativo: Una interpretación Constructivista” (Díaz Barriga Arceo, Frida).
Nuestra práctica diaria en la sala de clases debe ser de reflexión frente a los contenidos, constructiva y con oportunidad para criticar. Debe generarse un ambiente donde se de lugar al razonamiento y a la integración de los a priori de los alumnos, de sus experiencias y conocimientos, con las enseñanzas entregadas por nosotros los profesores. La idea radica en considerar al alumno como un ente confiable de sus posturas, para que reflexionen en conjunto y unos aprendan de otros sin excluir la opinión de nadie. Se trata de colocarnos en el lugar del alumno, ser empático con él, entender sus posibilidades y limitaciones y ofrecer en cada caso el apoyo que sea necesario para el desarrollo de sus conocimientos en conjunto con los entregados por el docente.
Muchos profesores, que personalmente puedo decir que tuve en el periodo de Enseñanza media, consideraban sus clases como verdaderas cátedras, de las cuales los alumnos debían culminar con amplios conocimientos adquiridos, nuestras preguntas eran: “¿Y para que tanto dato? ¿Nos servirán en un futuro?”, tal vez sí, pero muchos de aquellos docentes no relacionaban los contenidos que teníamos que aprender con lo que para nosotros resultara conocido o cercano, por lo tanto no resultaba entretenido o grato llegar a ese tipo de clases, por ende el ambiente no era el adecuado para que nosotros nos desarrolláramos en plenitud. Pienso en este caso que para generar un buen ambiente en el aula, es necesario que los docentes nos encarguemos de la motivación de nuestros estudiantes, apuntando nuestra enseñanza a los intereses de estos mismos. Una manera de lograr aquello sería recurrir a los recuerdos de los alumnos para introducir los nuevos contenidos.
Debemos generar un ambiente de confianza, aceptación, equidad y respeto; considerar las características, fortalezas y debilidades, intereses y preocupaciones de los alumnos para que advierta el real compromiso del profesor con ellos.
Por otro lado, y como he mencionado en reiteradas veces, debemos ponernos en el lugar del alumno, pensar como alumno, no como docente, también debemos pensar qué puede ser divertido, pero con sus respectivos limites, donde no se de lugar a burlas en caso de error, ni comentarios que vayan en desmedro de los demás compañeros.
Es necesario también que promovamos la participación de nuestros alumnos; en todo grupo siempre se encontraran aquellos alumnos que hablan “solo si les toca”, la idea es evitar dicho comportamiento y hacer que nuestra clase sea una clase realmente donde todos los alumnos participen y den su opinión; debemos hacer que aquellos alumnos pierdan el miedo a hablar y/o levantar la voz. Por la misma razón es que como profesores debemos estar abiertos a todo tipo de comentario que surja en clase, sin opacar alguno, vernos interesados en dichos planteamientos y cuestionarlos a la vez, para que el alumno sea capaz de contraargumentar, y darse cuenta de la existencia de diferentes enfoques para determinados temas.
Finalmente, puedo decir que eso es lo que hace que una clase sea interesante y atractiva para el alumno, una clase donde no tenga que estar apoyado en su pupitre escuchando una y otra vez las palabras del profesor durante los noventa minutos que dura la clase, una clase en la que se genera un ambiente adecuado para el aprendizaje y desarrollo de los alumnos.



Paz Sepúlveda.-

1 comentario:

Profesora dijo...

Estimada alumna:
Claridad de la redacción: es clara y precisa, se aprecian claramente tus ideas. Sin embargo debes revisar tu ortografía en lo que respecta a las tildes.
Argumentación: tus opiniones son buenas y claras. No obstante cuando menciones un libro trata de explicar de qué se trata o reflejarlo en una cita.
Persuadir al lector: el texto esta escrito con fluidez, siendo este de fácil lectura por lo que llega al lector, apreciándose claramente tus opiniones.
Calidad de la reflexión: trata de interiorizarte más con el tema, por ejemplo ¿Cómo motivarás a los alumnos? ¿Cómo vas a llegar a ellos, sin que se sobrepasen los límites de la confianza y el respecto? ¿Cómo trabajas una clase donde todos los alumnos tienen un aprendizaje distinto y debes ir rotando, donde no puedes dejar de lado también el discurso expositivo? ¿Cómo enfrentarás los problemas que tendrán ellos ya sea con su familia o sus pares?
Compromiso con la audiencia: debes trata de dejar preguntas o postulados que tus lectores puedan rebatir o complementar para futuras publicaciones.
Tu nota es un 70