Como es sabido y asumido por la gran gama de docentes de nuestro país, a los distintos establecimientos educacionales concurren personas de todo tipo: todos los alumnos son diferentes: "la diversidad de tipo personal es lo natural, lo uniforme no existe". Cada uno de nuestros alumnos presentes en el aula cuenta con diversos intereses y expectativas, que en cierto modo hacen complicada nuestra labor, pues debemos adecuar nuestro tipo de enseñanza, a sus características intelectuales propias y sus diferentes ritmos de aprendizaje, aquellos que les resulten más cómodos y significativos para la adquisición de conocimientos. Creo que una de las razones del buen aprendizaje que se puede generar dentro de una sala de clases, proviene principalmente de la interacción social y los estímulos afectivos y culturales del entorno educativo, pues como futuros profesores debemos aunar toda esta gama de diversidades y centrarla en un solo núcleo con factores comunes, obviamente, y que todos los alumnos respeten y valoren. De este mismo modo es que el trabajo entre alumnos con diferentes puntos de vista y características, favorece un entorno enriquecedor puesto que fortalece las posibilidades de encuentro y resolución de conflictos cognitivos y afectivos entre ellos mismos, impulsando el desarrollo de estrategias didácticas y maneras de organizar el trabajo en el aula que faciliten el aprendizaje de todos y cada uno de ellos.
Por otro lado, muchas veces pensamos, y creo que en primera instancia igual lo hice, enfocamos el tipo de aprendizaje sólo al ámbito cognitivo de nuestros alumnos, sin embargo nos olvidamos que en una sala de clases hay distintos tipos de diversidad, ya sean motivacionales, socio-económicos, culturales, etc. De esta manera, y a modo de ejemplo, no podemos llegar a una clase y pedir para la próxima semana una infinidad de materiales sin preocuparnos de que tal vez hayan alumnos que no van a poder cumplir con tales requisitos, pues no tienen el dinero suficientes como para solventar tales gastos; me refiero con esto a que si queremos realizar una clase interactiva, debemos realizarla igual, pero dentro de los parámetros que la situación de nuestros alumnos permita.
Como planteé anteriormente, me considero partícipe de la acción del docente como ente unificador entre las partes, no como separatista; en primera instancia creí estar de acuerdo con la creación de distintos cursos para un mismo nivel, apartados por sus capacidades cognitivas, pues consideraba que los “buenos”, se contagiaban de los “malos”, por así decirlo, sin embargo hoy no lo estoy, pues creo que cada uno de los alumnos debe aprender de sus compañeros, generándose una especie de retroalimentación, si así pudiera llamarse. No obstante, así y todo, y a pesar de las infinitas criticas que crecen entorno a ello, muchos centros lo plantean como única alternativa posible, sin haber mantenido un proceso de reflexión en el claustro y haber agotado todas las disposiciones curriculares, metodológicas y organizativas, fomentando de este modo y en gran medida, las desigualdades de tal enfoque segregador.
Como futuros docentes, debemos generar un ambiente de mejora, desarrollando los distintos entornos, en los cuales se valoren las potencialidades personales de cada uno de los alumnos, en un clima que favorezca la autoestima, las relaciones personales y la participación.
De esta manera, y a modo de concluir mi comentario, puedo decir que lograremos generar un aprendizaje optimo para nuestra diversidad de estudiantes, en la medida en que desarrollemos los caminos para que las potencialidades de este alumnado encuentre su lugar en la escuela, en la cual pueda desarrollarse plenamente, a lo que debemos añadir la comunicación y el diálogo como bases de la enseñanza, favoreciendo de este modo los entornos de convivencia y aprendizaje, aspectos tan significativos para nuestros alumnos.
Por último, puedo decir que como profesores muchas veces tenemos amplias disposiciones para todo este tipo de prácticas, sin embargo muchas de estas veces no podemos llevar a cabo nuestras ideas por la falta de incentivo de los propios entes organizadores de tales establecimientos, y por falta, así mismo, de los recursos que generen tales facilidades; volviendo a mi anterior ejemplo, si los establecimientos contaran con todos los materiales necesarios para realizar una clase interactiva, no tendríamos el problema de encontrarnos con alumnos que no pudieran ejecutar dichas actividades por falta de recursos.
Y tú, ¿Qué piensas?:
"Los centros y las aulas:
¿están preparados para dar respuesta y satisfacer nuestras actividades unificadoras hacia los propios alumnos?"
Paz Sepúlveda.-

1 comentario:
Estimada alumna tú calificación es la siguiente:
El discurso está bien estructurado, acorde al tema y presenta coherencia, logras llegar al lector, ya que este se presenta de manera fluida y la reflexión presenta tu percepción con respecto al tema. Sigue así para futuros trabajos, pero no olvides complementar tú discurso con autores.
Tú nota es un 86
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